viernes, 23 de febrero de 2018

“Demian” (1919), una novela corta de Hermann Hesse


Un amigo me recomendó esta novelita y me tenté a leerla.

No, no, eso no es del todo correcto. Un amigo me dijo: «empecé a leer Demian» y yo me sentí muy idiota por no saber de qué catzo me estaba hablando. Así que la wikipedié (exijo que sea un término tan válido como “googlear”), me interesó y puse en pausa mi actual novela de Murakami hasta que la terminé.


Reseña de "Demian", de Hermann Hesse

Se trata de una novelita muy cortita de 1919 que consta de ocho capítulos y puede leerse en muy poco tiempo. Resulta también que es de Hermann Hesse, uno de los escritores alemanes contemporáneos más importantes del siglo XX. Alguien que tuvo una trayectoria literaria tan particular y prolífica que le valió el Premio Nobel de Literatura en 1946.

La lectura fue en realidad doble (o hasta triple) porque luego de terminar fue necesario investigar bastante sobre el autor y la concepción de esta filosófica y compleja historia. Sólo así me terminaron de cerrar algunas de las cosas que había leído.

Esta pretende ser una reseña sin spoilers pero uno nunca sabe qué se considera spoilers ahora… así que sí: #SpoilerAlert.

DESCARGAR “Demian - Historia de la juventud de Emil Sinclair” en formato PDF => LINK.

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«El pájaro rompe el cascarón. El cascarón es el mundo. Quien quiera nacer, tiene que
destruir un mundo. El pájaro vuela hacia Dios. El dios se llama Abraxas.»

Esta críptica frase, que funciona como uno de los leitmotivs de Demian, condensa bastante sus ideas fundamentales. Pero ya llegaremos a eso.

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La concepción de “Demian”

Cuenta la historia que el título le llegó a Hesse entre sueños, y fue el resultado directo de su psicoanálisis durante los años 1916 y 1917. Demian es como la poesía en prosa de un viaje introspectivo. En su forma, puede ser clasificado bajo el género de bildungsroman, una novela de aprendizaje, de formación. Lo que los americanos conocen como “coming of age”, el pasaje de la niñez a la adultez.

Lo cierto es que también es un poquito más. Porque la infancia del protagonista, Emil Sinclair, es bastante peculiar.

La novela combina el estilo tradicional del género con un enfoque místico, casi surrealista. Se tocan conceptos del gnosticismo, la psicología de Jung, el concepto del pensamiento mágico y el dios Abraxas, que representa la unión sagrada entre lo divino y lo infernal, lo bueno y lo malo, la vida y la muerte.

La combinación de traumas psicológicos que sintió Hesse por esa época (era repudiado por Alemania, murió su padre, se enfermaron su mujer y su hijo) lo llevó a buscar la ayuda de un conocido del psicólogo Gustav Jung. Las extensísimas sesiones de psicoanálisis generaron que reexaminara todo su sistema de valores y creencias. 

Como resultado, Hesse escribiría Demian, reflejando todo aquel nuevo pensamiento y su progresivo interés por estudiar la mente humana.


El fenómeno Hesse.

El autor escribió la novela en dos meses y la publicó bajo el seudónimo de Emil Sinclair (quien también es el personaje principal). Hesse no era muy querido en su país debido a una serie de artículos polémicos que iban en contra de los ideales nacionalistas. De haber publicado con su nombre real, la obra probablemente habría sido ignorada.

En cambio, el autor inexistente Emil Sinclair ganó el premio Fontante para nuevos escritores por esta novela (un dinero que Hesse nunca pudo cobrar cuando se reveló como el verdadero autor).

Demian: estructura y sinopsis

La novela consta de ocho capítulos relativamente cortos. Estructuralmente, se divide en tres grandes secciones, cada una de ellas haciendo foco en un personaje “mentor” para el protagonista que funciona como hilo conductor.

Durante los primeros tres episodios –primera sección– seguimos la vida de un joven abrumado por los turbulentos cambios de la adolescencia. Sinclair se debate entre dos mundos que él mismo define como "Mundo de la Luz" (su familia, las reglas sociales, la educación católica) y el "Mundo Oscuro" (el desorden, la desobediencia, las tentaciones, el mundo real fuera de su hogar).


Absolutamente nada que ver con los mundos de Luz y Oscuridad de A Link to the Past...

En mi opinión estos capítulos (Los dos mundos, Caín, El mal ladrón) son los más jugosos. Me recordaron muchísimo a otra novela, esta vez de un argentino. “Como me hice monja” es una lectura fascinante, de César Aira, que no tiene absolutamente nada que ver con un chico descubriendo su travestismo y convirtiéndose en monja. La recomiendo ampliamente si ya leyeron Demian y les gustó.

La cuestión es que el protagonista y narrador comienza por describir los mundos que han marcado su vida, los cuales se caracterizan por ser sumamente divergentes. El mundo iluminado está conformado por su ambiente familiar y la esfera del “bien”; por otro lado, tenemos el mundo exterior, el mundo oscuro.

A partir de un altercado con el matón del colegio, Franz Kromer, Sinclair se ve arrastrado hasta aquel mundo oscuro, donde tiene que empezar a mentir para evitar que Kromer lo lastime o lo difame. Lo salva el estudiante Max Demian, quien toma la forma de amigo y, por sobre todo, de psicólogo o gurú.

Demian lo tiene todo, y es lo que la filosofía de Nietzsche denominaría übermensch, el superhombre (para más información: “Nietzsche: el filósofo del martillo”). Parece estar muy por encima de lo terrenal. Es entrador, alto, fornido, tranquilo, con un poderoso atractivo, un magnetismo que Sinclair no puede evitar.

Acá hay un hecho que me resultó curioso. La fijación prácticamente homoerótica de Sinclair por Max Demian dan muestras de un personaje alejado de los paradigmas clásicos de la primera mitad del siglo XX, lo que entiendo habrá sido bastante revolucionario y polémico en su momento.

En esta primera sección hay un paralelismo bastante evidente con la Biblia, particularmente con los primeros libros, la expulsión del Edén, el asesinato de Caín y la parábola de los ladrones. Sinclair se siente fuera de su círculo familiar (el mundo luminoso) e ingresa en el mundo exterior. El hecho de que esté pronto a comenzar la universidad, lejos de su familia, acrecienta este sentimiento.

La segunda sección se inicia en el capítulo cuatro (“Beatrice”) y concentra el periodo de angustia y desesperación de Emil Sinclair por no encontrar su equilibrio. Debido a su comportamiento errático en la escuela, sus padres deciden enviarlo fuera de la ciudad, inscribiéndolo en un internado.

Si bien Demian sigue apareciendo ocasionalmente, quien toma el rol de gurú ahora es Pistorius.  un pianista de la iglesia con ideas esotéricas. Es quien primero introduce al protagonista a la filosofía del dios Abraxas (si bien luego la vida misma lleva a Sinclair a profundizar en sus teorías).

Un aspecto clave acá es que Sinclair comienza a pintar (otro de los elementos biográficos de la novela) y, al crear un retrato de la chica de la que se enamora, descubre que pintó a alguien diferente. Alguien parecido a él mismo o a Max Demian. Alguien misterioso a quien no puede identificar. Este hecho tendrá su resolución sobre el final.

El episodio cinco (“El pájaro rompe el cascarón”) es quizás el más importante por el contenido teórico y espiritual que aporta. Cuando Emil envía una carta a Max Demian, éste le responde con la frase que indiqué al principio de la nota.


El dios Abraxas sosteniendo, simultáneamente, a la luz y a la oscuridad

La tercera sección se compone de los últimos dos episodios, el séptimo (“Frau Eva”) y el octavo (“El principio del Fin”). En mi opinión, acá la trama se vuelve demasiada ensimismada y se pierde un poco el espíritu de aventura e infancia perdida que caracterizaba a los primeros capítulos.

Quien toma el mando de ser una guía espiritual para nuestro héroe es Eva, la madre de Demian. Ella también resulta ser la persona que Sinclair retrató en su dibujo sin saberlo.

Sinclair se enamora de Eva, aunque la relación de los dos es más platónica y formadora. Eva le da algunas lecciones sobre la vida y el amor mediante fábulas. Esto genera una especie de nueva luminosidad en él, quien aprende a aceptar la vida como es y a sí mismo, con sus fallas y virtudes

Temáticas, símbolos e inspiraciones

Uno de los temas más importantes de la novelita es el concepto nietzchiano del bien. La gran lección de Sinclair a medida que crece es aceptar que no está mal disfrutar de las cosas que provienen del “mundo oscuro”.

Al estudiar a Abraxas, un dios que efectivamente combina el bien y el mal en un todo, Sinclair termina rechazando la noción de que estos conceptos sean necesariamente excluyentes.

Algo que me encanta del libro es cómo captura el tormento que el protagonista siente, y cómo es constantemente tironeado por dos fuerzas poderosas y de direcciones opuestas.

Romper el cascaron (que es, en realidad, el mundo) es renacer. Y ese renacimiento implica destruir el mundo conocido, poner en tela de juicio todo lo que creemos saber sobre nosotros mismos y los demás. Volar hacia un dios llamado Abraxas implica volar hacia un mayor entendimiento de la naturaleza que nos rodea.


"El pájaro rompe el cascarón..."

Ese crecer implica poder debatir los valores impuestos. ¿Por qué Caín tiene que ser necesariamente el malo de la historia? ¿Por qué uno de los ladrones al lado de la Cruz es el “bueno” y el otro el “malo”? ¿Por qué tiene que haber una única interpretación de los hechos?

En ese crecer encontramos el amor y la amistad, amigos y mentores con un poco más de experiencia que nos guían hacia un entendimiento esencial: que el bien y el mal conviven, coexisten.

Para todo ello, el psicoanálisis y el estudio de la mente humana –dice Hesse a través de sus personajes– es una herramienta fundamental para el desarrollo intelectual.

El autor expone que el auto-descubrimiento no puede llegar estando sólo en una habitación meditando. Al contrario, llega gracias a actividades que interactúan con el mundo externo, de la mano de relaciones interpersonales.

En la novela, son las relaciones mentor-estudiante las que elevan a Sinclair hacia otra escala intelectual, ampliando su entendimiento del mundo. Lo es Demian a lo largo de toda la obra, lo son Pistorius y Eva. Pero también aprende con el matón Franz Kromer y con Knauer, un joven a quien él mismo termina enseñándole.

Palabras finales

Creo que Demian: historia de la juventud de Emil Sinclair se enmarca definitivamente entre las novelas coming-of-age más esenciales, de la mano con El guardián entre el centeno (inmortal obra), Las aventuras de Tom Sawyer y La borra del café, todas ficciones que han tenido su reseña en el blog.

Esta es la historia de un joven que ve más allá de los algodones que envuelven a su entorno familiar, alcanzando al otro mundo que lo rodea (un mundo tan aterrador como fascinante). Es, además, una obra de autoconocimiento espiritual, donde lo místico se convierte en el eje que conduce a la trama, especialmente a medida que nos acercamos al final.


Por sobre todo, es muy cortita. El hecho de que revolotee entre lo esotérico y lo místico puede llegar a alejar a quienes busquen una aventura más tradicional. En mi caso, creo que la primera mitad del libro está más logrado que la última por eso mismo.

Novela especialmente recomendada para los seguidores de historias bien psicológicas, y aquellos interesados en la búsqueda del “Yo”. Tiene mucha filosofía, psicología, ataca con justa causa al catolicismo y –por sobre todo– entretiene en el trayecto.

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lunes, 19 de febrero de 2018

Los cuatro tipos de héroes en la ficción


Cada vez con más frecuencia vengo sintiendo que los héroes de la ficción son poco interesantes. Pareciera que son creados específicamente para una audiencia que necesita conectarse con algún falso ideal de moralidad. Esto hace que los héroes protagonistas terminen siendo bastante superficiales y vacíos. Predecibles, incluso.


Por suerte, cada tanto aparece uno que hace que me cuestione todo lo que creo entender sobre lo que significa ser un héroe (no necesariamente un “súper” héroe, tema de debate para otro día).

¿Cuál es la línea que distingue a un héroe típico y estándar de uno más “imperfecto” y, por lo tanto, más creíble? Porque, al final del día, son estos personajes menos perfectos los que se quedan más en nuestra mente, al no funcionar únicamente como una fantasía utópica de moral intachable.

En otras palabras: ¿qué hace en un héroe se sienta “real”?

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La definición de un héroe

Para poder responder a ello, vale la pena primero ponernos un poco técnicos y definir qué entendemos por el término “héroe” (al menos, que entiendo yo).

Para los propósitos de esta nota, digamos que un héroe es un lente a través del cual experimentamos una historia (y la fuerza motivacional de la misma). 

Además de querer proteger al mundo y a sus personas por encima de su egoísmo e individualismo, tiene que ser alguien excepcional (Harry Potter es un mago, Neo es el elegido) o en busca de un objetivo excepcional (Frodo es un hobbit común y corriente, pero es el encargado de llevar el anillo hasta el Monte del Destino).


Esa última característica es la que separa a un protagonista de un héroe-protagonista. Nina Sayers, en El cisne negro, es una protagonista, mientras que La Novia de Kill Bill tiene más los rasgos de una heroína (si bien lejos del sentido tradicional).

Los cuatro tipos de héroes

Con esta definición en mente, podemos comenzar a pensar en los tipos de héroes que aparecen en las obras de ficción. Una forma sencilla de hacerlo es crear dos categorías extremas, que luego formarán una grilla 2x2. En una primera escala tenemos “identificable vs. poderoso” y en la otra “virtuoso vs. amoral”.


El héroe identificable es aquel que prácticamente no tiene poderes especiales y es bastante parecido a cada uno de nosotros. Una persona regular, corriente. Sus habilidades se acercan a las que puede tener cualquier ser humano. Me viene a la mente, una vez más, Frodo Bolsón (de El Señor de los Anillos), o Shinji Ikari, de Evangelion, y el protagonista de mi segunda novela, El Alma Dividida.

Del otro lado, y opuesto al héroe identificable, está el héroe poderoso. One-Punch Man, Superman, Goku, Dr. Manhatttan (de Watchmen). Son héroes que nos remontan a los mitos griegos, seres supremos que funcionan como ejército de una sola persona, con habilidades capaces de alterar drásticamente al mundo que los rodea.

Pero en este punto hay que hacer una aclaración importante. Un héroe es tan poderoso como su contexto lo permite. Dentro de su universo, Gregory House y Sherlock Holmes son todopoderosos porque su nivel de inteligencia y conocimientos técnicos les permiten estar por encima del resto para resolver los misterios más imposibles.


Ahora: si pusiéramos a Sherlock en Namek para enfrentarse a Freezer, no duraría ni un minuto. En el universo de Dragon Ball Z, Sherlock Holmes no es más que un civil más, sin ninguna habilidad especial que le asegure su supervivencia o superioridad.

Lo mismo pasa al revés. ¿Se imaginan a Goku insertado en un capítulo de Dr. House? Por más que sea capaz de elevar su ki para levantar piedras, volar y disparar rayos, no serviría para analizar síntomas, descubrir enfermedades extrañas y, al final del día, salvar una vida.

A eso me refiero con ser poderoso dentro del contexto del universo que nos están mostrando. Si Superman viviera rodeado de otros superhombres con sus mismos recursos, no sería un héroe poderoso. Pero, en la Tierra, es un Dios entre hombres.

Vamos con la otra escala, “virtuoso vs. amoral”.

El virtuoso es un héroe con la fibra moral más pura, son optimistas, perseguidores de la justicia y la paz: Superman, Capitán América, Deku de My Hero Academia.


Del otro lado tenemos a los héroes considerados amorales. Son justicieros y vengadores que puentean la cuestión moral cuando se interpone en sus objetivos. Uno de los ejemplos más clásicos es el Punisher, Frank Castle.

Entiendo que estos rasgos no son mutuamente excluyentes entre sí. Se puede ser todopoderoso y, aun así, identificable. Ser o no ser moral tampoco es lo contrario de ser virtuoso. Lo que quiero decir es que, a gran escala, podemos distinguir que un ser con infinitos poderosos no nos va a llegar del mismo modo que alguien ordinario como nosotros.

La grilla de héroes

Con esas cuatro características heroicas en mente, al combinarlas aparece todo el espectro de superhéroes que las ficción nos ha brindado a lo largo del tiempo. Goku y Superman son virtuosos y poderosos, mientras que Dr. Manhattan es tan poderoso como amoral.

Deku se encuentra en la esquina entre virtuoso e identificable y, como tenía que ser, Batman ocupa el lugar central, siendo un equilibrio entre la fortaleza y la moral.

Fíjense qué interesante resulta esta grilla con sólo algunos pocos ejemplos. Se vuelve evidente que el arquetipo de héroe es el estilo “Superman”, correspondiente al cuadrante superior derecho que es el de mayor concentración.

Gran parte de los héroes de nuestra ficción son muy similares, ya sea en películas de superhéroes, videojuegos, shonen japoneses o comics americanos (Marvel, DC, etc). Poderosos. Virtuosos. Semi-dioses. Comienza a aburrir un poco.

El motivo de esta concentración tiene mucho que ver con lo que teorizó Joseph Campbell en su obra El héroe de las mil caras (1949), un atemporal clásico que expone el sendero del héroe, un patrón narrativo que se ha encontrado en las historias y leyendas populares, y que luego evolucionó hacia la narrativa de ficción que conocemos hoy.


Para Campbell, el héroe suele atravesar aventuras muy parecidas en prácticamente todas las culturas, desde la antigua Grecia hasta las leyendas indígenas de América. La tríada argumental es: Separación, iniciación y retorno, cada parte con su buena cantidad de subfases.

Las más grandes historias de la ficción contemporánea han hecho uso de este camino narrativo que se ha convertido en un modelo a seguir. Star Wars, Matrix, El Señor de los Anillos, El Mago de Oz, el Universo Cinematográfico de Marvel y todas las películas de Disney siguen esta receta argumental.

Claro que el libro de Campbell nunca quiso ser una guía narrativa. No fue más que una observación de ciertos patrones que se iban repitiendo en cada mito y leyendo de la antigüedad: Hércules, Odiseo, Edipo, etc.

La necesidad de nuevos héroes

Hoy el universo de ficción está necesitando la llegada de nuevos héroes que se alejen de aquel paradigma clásico. Si volvemos a la gráfica, el cuadrante inferior izquierdo está, en esencia, vacío. Son muy pocos los héroes que podamos sentir tan mundanos y amorales como nosotros mismos.

Son pocos los héroes que sienten tan reales como el verdulero o el vecino, alejados del modelo de fantasía donde el héroe es siempre una buena persona haciendo buenas cosas porque es bueno. La vida, lo sabemos, es mucho más compleja. Y nosotros –espectadores y lectores cada vez más activos y exigentes– queremos que la ficción sea, también, mucho más compuesta.


Por eso cuando llegan los mal llamados “antihéroes” revolucionan tanto al mundo. Light de Death Note con el animé, Deadpool en el séptimo arte, Walter White en la televisión, con esa obra enorme que es Breaking Bad.

Son personajes liberados de las ataduras del héroe tradicional. Incluso en menor medida, Deku (de My Hero Academia) y Shinji en Evangelion son muchísimo más identificables, porque son débiles, frágiles y, en definitiva, más humanos. Son este tipo de protagonistas los que elevan una serie hacia otro nivel.

Ellos –como vos y como yo– no pueden resolver sus problemas con fuerza y habilidades dignas de un Dios. Sufren, los asedian cosas que no pueden controlar y tienen una capacidad muy limitada para afectar al mundo que los rodea (haciendo que, cuando realmente modifican al mundo gracias a su poder de voluntad y esfuerzo, sea mucho más significativo).

El problema de la imperfección

También queremos a un héroe que tenga fallas y debilidades. Pero esta cuestión ya es más enredada de lograr. Primero porque hay una falsa creencia de que un héroe imperfecto puede ser más identificable. Esto no es necesariamente cierto.

Volvamos a Superman, que siempre termina siendo el héroe modelo para golpear. ¿Cuál diríamos que es su gran debilidad? La kriptonita, claro, que lo deja sin poderes. Pero esa “falla” no es de su personaje, sino más bien un plot device, una herramienta argumental para darle algún desafío y riesgo a un personaje técnicamente invulnerable.

Superman no cambia su personalidad debido a la presencia de kriptonita. (Ok, esto técnicamente no es correcto. Algunos tipos de kriptonita sí cambian su personaldiad. La roja, por ejemplo lo deja sin inhibiciones.)


 Hoy en... "Comics are... weird!!"

Digamos que la kriptonita no cambia en Superman su forma de ver y entender al mundo, no altera si termómetro moral. A los ojos de cualquier lector promedio, sigue siendo un ser perfecto al que cualquiera querría aspirar.

Ahora comparemos a Superman con la versión alternativa creada por el genio de Alan Moore. En Watchmen, Dr. Manhattan era antes Jon Osterman, un científico simple que –luego de un accidente molecular– se convierte en un inmortal y omnipotente superhéroe sin ningún tipo de fallas aparente.

Su debilidad, sin embargo, es cómo los poderes le cambiaron su forma de ver al mundo. Sus ojos pueden detectar a los átomos vibrando. Experimenta presente, pasado y futuro al mismo tiempo. Conoce todos los misterios de la ciencia y el universo.

Como resultado, Dr. Manhattan se vuelve, progresivamente, menos humano. Llega un punto en el que ya no le es posible conectarse con los deseos y anhelos del hombre, y toda la vida terrestre deja de importarle porque es, lisa y llanamente, minúscula en escala.


We're all puppets, Laurie. I'm just a puppet who can see the strings.”
― Alan Moore, Watchmen.

Esto le brinda al personaje una perspectiva diferente. Un superhéroe con un concepto del bien y el mal completamente diferente a lo que se había visto antes.

Palabras finales

En los últimos años, mi tendencia ha sido la de engancharme con héroes más complejos que se alejan del estereotipo del mito griego. Cuanto más distanciados del muerto de Superman, mejor.

Por eso sigo recomendado Watchmen siempre (¡y atentos a Doomsday Clock, que viene muy bien!). Tampoco me canso de recomendar el animé My Hero Academia, que es relativamente nuevo pero que ya demostró, con sus dos temporadas, que es algo fresco y diferente.

Y, especialmente, sigo disfrutando muchísimo de Batman en los comics, el único superhéroe que encuentro perfectamente equilibrado entre los cuatro rasgos característicos que reflejan la moralidad y fortaleza. La corrida actual en DC Rebirth es muy disfrutable, al igual que lo fue su época de New 52.

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Una última aclaración: esta nota intenta ser un acercamiento general hacia los tipos de héroes y no tiene que ser interpretada como algo universal y herméticamente sellado.

Ciertamente, Superman ha ido cambiando muchísimo a lo largo de los años. Quizás el Clark Kent de la época dorada encaja bien en esta grilla, pero el personaje fue evolucionando y volviéndose más complejo=humano con el tiempo. (ver “¿Qué la pasó al hombre del mañana?” para un ejemplo concreto).

Del mismo modo, en Dragon Ball Z Goku es más amoral de lo que aparenta al principio. Esto es especialmente cierto en el manga y el animé original japonés (mucho de ese aspecto de su personalidad se perdió con el doblaje latino). 

A Goku le importa poco la pérdida de vidas humanos o de universos completos si tiene la posibilidad de luchar con alguien más fuerte que él (algo que quedó bastante evidente en los últimos episodios de Dragon Ball Super).


"¿Todos los universos que pierdan van a desaparecer por completo? 
¡Joya! Mientras pueda pelear con Jiren, dale nomás..."

¡Hasta el próximo post!

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miércoles, 14 de febrero de 2018

Animé recomendado: Made in Abyss


Una de las emociones más poderosas para el hombre es el deseo de explorar lo desconocido. Ese equilibrio tambaleante entre retroceder ante los riesgos y peligros ocultos en el camino y el seguir adelante en pos de descubrir las respuestas a los diversos misterios que esconde la naturaleza.

En ese sentido, Made in Abyss es la metáfora perfecta de esta búsqueda. Es una historia que evoca en sus espectadores todas estas emociones, invitándolos a observar fijamente al abismo.

Cuando publiqué mi lista TOP 5 de Grandes animés del 2017 apropósito dejé afuera a esta joyita del año pasado. Made in Abyss es hermosa desde todo punto de vista, pero sólo pudimos ver 13 capítulos que se corresponden con la primera mitad de la historia.

Una segunda temporada, que completará el manga, se espera para este 2018.


Made in Abyss (2017)

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En un mundo alternativo, un enorme sistema de pozos y cuevas llamado el “Abismo” representan el único lugar inexplorado por la humanidad. En sus profundidades residen extrañas y maravillosas criaturas. Además, las cuevas esconden tesoros conocidos como “reliquias”, capaces de lograr milagros imposibles.

Los misterios del Abismo fascinan a los humanos, quienes descienden para explorarlo. Pueblos enteros han surgido en la superficie. Los aventureros del pozo se conocen como “Cave Raiders”. Entre ellos, una pequeña niña huérfana llamada Riko vive en la ciudad de Orth, al borde del Abismo. Su sueño es convertirse en una cave raider como su madre, quien descendió hace muchos años y nunca más fue vista.

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Made in Abyss parte de una premisa atrapante y cuenta con toda una mitología enorme para escarbar. Tiene mucha aventura, misterio, retazos de vida, acción y emoción. Incluso si no sos fan del animé, vas a quedar encantado con el aspecto visual, la música y la conmovedora historia.

No cometan el error de creer que se trata de un animé para niños. Si bien los diseños son bastante infantiles, la serie se va volviendo más oscura conforme avanza, tiene algunas situaciones tremendas y trabaja temas muy adultos.

Quienes hayan visto Madoka Magica, en algún punto es comparable. Madoka es una deconstrucción del género Magical Girl (al estilo Sailor Moon). Comienza como cualquier show del género y pronto se transforma en algo mucho más oscuro y maduro (es uno de los animés que recomiendo en esta nota)

Con Made in Abyss pasa algo muy similar. Por ejemplo, uno de los temas que trabaja con fuerza es la explotación infantil, que en aquel lugar llegó a niveles insospechados.


El inodoro natural más grande del mundo...

La obsesión por el Abismo

El Abismo posee capas y niveles desde la superficie, hasta un indeterminado "final" del que no se sabe prácticamente nada. Cada capa tiene su tipo de ecosistema, su propia fauna y vegetación. Es tan diverso que se siente como si los protagonistas viajaran a distintos lugares del mundo de un episodio a otro.

Es muy interesante cómo también se lo idolatra como a una especie de Dios. La obsesión de los pueblos de la superficie los llevó a crear dogmas y un sistema de creencias que fueron transmitidos entre generaciones.

Y es que el Abismo realmente es una masa enorme y oscura que modifica la realidad (como seres vivos o el tiempo) y tiene propiedades misteriosas.

La esencia de Made in Abyss está realmente en sus personajes muy bien definidos. Los protagonistas son el robot Reg y la niña Riko. El vínculo entre los dos es el punto más logrado de la historia, así como su interacción con el resto de los personajes secundarios.


Personajes de Made in Abyss

En cuanto a su estructura, el animé es lineal y progresivo, sin capítulos que puedan considerarse como “fillers” o relleno. La primera temporada comprende tres grandes arcos argumentales:
Primer arco: Los huérfanos de Belchero (capítulos 1 a 3)

Es la mejor forma de disparar la aventura. Nos sumergimos en los detalles del lugar y la mitología detrás del Abismo, mientras conocemos a los protagonistas. Sobre el final de este arco, Reg y Rika logran descender exitosamente hacia las profundidades.
Segundo arco: El primer descenso y Ozen, la Inamovible (capítulos 4 a 9)

Acá es donde uno se engancha realmente. La serie se torna realmente atrapante y querés ver el siguiente episodio apenas terminás el anterior. El argumento se va transformando lentamente en algo más siniestro e inesperado. Pasan algunas cosas duras que me recordaron, en tono, a ese obra maestra que es Full Metal Alchemist.
Tercer arco: El punto de quiebre y la aparición de Nanachi  (capítulos 10 a 13)

El clímax de la primera temporada presenta a un nuevo personaje (Nanachi), quien vive en lo profundo del abismo y es la llave que necesitan Reg y Rika para continuar el descenso. Se revelan algunos secretos terribles y, en la última escena, hace su aparición quien aparenta ser el villano de la serie, dejándonos expectantes para la continuación.

Palabras finales

Made in Abyss es una obra que rara vez se puede encontrar en estos días. Lisa y llanamente, es una de las mejores historias de aventura fantástica contemporáneas que haya llegado a mis manos en estos últimos años. Especialmente recomendada para los amantes de buenos historias de aventura.

El abismo no es un lugar para nada amigable y explorarlo junto con los protagonistas es una travesía en sí misma. El atractivo viene desde varios frentes: el vínculo entre los personajes, el precioso soundtrack y la excelente construcción de mundo que se logra desde todos los ámbitos (narrativo, visual y sonoro).


El abismo se configura como uno de los personajes principales de toda la serie. La narrativa visual  que se maneja nos muestra –sin necesidad de mucha exposición– el majestuoso auqnue salvaje mundo con el que tienen que interactuar los protagonistas. El Abismo tiene niveles que guardan peligros, pero también hermosos parajes por descubrir.

Es uno de esos animés que te sorprenden gratamente y no te dejan indiferente. Funciona no solo en términos de forma (el apartado artístico es majestuoso) sino también por sus sólidos elementos argumentales. 

Llorás, sufrís, reís te emocionás y te sumergís –junto a Reg y Riko– en las profundidades de lo inexplorado.

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Las capas del Abismo, Made in Abyss (2017)

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viernes, 9 de febrero de 2018

Cómo llegué a publicar para la Ellery Queen Mistery Magazine


A lo largo de los 5 años de vida del blog me han pasado cosas locas y maravillosas, pero ninguna tan increíble como la particular forma en la que llegué a publicar un cuento en inglés para la Ellery Queen Mistery Magazine (EQMM), la revista de misterio y ficción detectivesca más importante de los Estados Unidos.


The Final Analysis, by Luciano Sívori. EQMM January/February 2018


De hecho, que pudiera llegar a publicar en la EQMM fue todo gracias a esta nota: “Invitación a un crimen, un cuento de Josh Pachter”.

Me crié leyendo relatos policiales de todo tipo. Historias que fueron creando mi gusto por la literatura detectivesca, el suspenso y el misterio. Leía cualquier cosa que se cruzaba por mi camino, desde antologías de cuentos hasta revistas especializadas.

En casa mi viejo tenía una buena cantidad de antiguas revistas de EQMM y yo me las leía todas de atrás para adelante. Ahí me encontré, por primera vez, con un cuento que se convertiría en uno de mis favoritos.

Invitación a un crimen –la historia de Josh Pachter (que pueden leer acá)– nos habla de una peculiar convocatoria. Un detective y una serie de importantes personas de la ciudad son llamadas a presenciar un asesinato. Las cosas que empiezan a pasar a partir de ahí son tremendas.

La nota quedó en el blog un buen tiempo, olvidada en los rincones del éter.

Un día recibo un mensaje en mi fan-page. Era Josh, el autor, agradeciéndome por haber mencionado su historia. ¡Un escritor famoso, aclamado y reconocido mundialmente me escribía a mí agradeciéndome! Resulta que cada tanto él googlea sus propias ficciones para encontrar copias piratas distribuidas de forma ilegal. Así llegó hasta el humilde blog de un pibe aspirante a escritor de la ciudad de Bahía Blanca.

La cuestión es que empezamos a intercambiar mails contándonos nuestras vidas. Yo le conté que escribía y que tenía dos novelas publicadas: Un verano para recordar (EdiUNS, 2013) y El Alma Dividida (Cuanto te quiero, 2017). También le hablé sobre mis (muchos) cuentos escritos.

Él propuso que le presentara uno de mis relatos no-publicados favorito, que fuera de misterio y tuviera cierta cantidad de palabras. Le di “El razonamiento agotado” y comenzamos una ardua tarea de traducción al inglés.

La verdad es que la traducción corrió toda por su lado y él me consultaba constantemente sobre cómo iban quedando los distintos fragmentos y algunas cosas relacionadas con las costumbres argentinas e idiosincrasia de nuestro país.

Fue un ida y vuelta hermoso donde aprendí muchísimo sobre el oficio de traductor literario. Al finalizar, teníamos en nuestras manos The Final Analysis, mi primera obra en inglés.


Josh hizo un trabajo fantástico y muy profesional con el relato, respetando el tono que le había dado originalmente en español y además elevándolo hacia otro lugar gracias a su excelente traducción. Sin duda quedó muchísimo mejor.

¡Se lo presentamos a la EQMM y ellos aceptaron comprarlo! Fue interesante hacer unos dólares, pero más interesante aún fue tener un cuento publicado en la revista que leí durante toda mi infancia. Y todo gracias a una pequeña nota en el blog.

The Final Analysis se publicó recientemente en la edición de enero/febrero 2018 de la Ellery Queen Mistery Magazine.


La historia sucede en el Parque de Mayo de mi ciudad, Bahía Blanca, y tiene como protagonista a un anciano. Un día como cualquier otro, un hombre sin cejas se le acerca y le susurra unas palabras crípticas antes de retirarse asustado.

Mientras el viejo recuerda cómo fue su vida, y la constante conexión que tuvo con la literatura policial, comienza a desenredar las palabras del sin-cejas para descubrir su significado oculto. Comienza a convencerse de que se ha cometido un crimen y que sólo él puede resolverlo a través de razonamientos lógicos.

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En este link pueden leer un primer extracto. La edición enero/febrero 2018 de la EQMM puede conseguirse por acá.

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¡Gracias, Josh! Tu interés en mí me revitalizó las ganas de continuar escribiendo. Me ayudaste a cumplir un nuevo pasito en mi carrera de escritor. Mi próximo desafío ahora es tomar un relato policial que amé escribir y animarme a llevarlo al inglés yo solito para intentar publicarlo.
  

Benjamín y yo leyendo The Final Analysis...

¿Quieren leer más cuentos de mi autoría? Publiqué muchos de ellos en este apartado: MIS CUENTOS.

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=>> Otros posts sobre MI LITERATURA en el blog: “Invitación a un crimen, un cuento de Josh Pachter”; “Mis novelas y publicaciones”; “Un verano para recordar”, “El Alma Dividida”, “Mis cuentos”.

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